Notiblog

jueves, 31 de julio de 2014


DOSSIER



Arquetipos y simbología de la tauromaquia




El origen sagrado del toro



En torno al toro existen numerosas pinturas rupestres en que abundan las representaciones del uro (el toro de lidia actual procede del extinto uro) localizadas en gran parte de Europa y, de manera especial en España, Italia y Suiza. Según numerosos arqueólogos, estas figuras fueron realizadas con finalidades mágicas para propiciar la existencia de una abundante caza.



Es muy sugerente la hipótesis de que la primera corrida de toros provenga de los pueblos atlantes. Y es que en el Critias y en el Timeo, en los diálogos de Platón, se nos dice que los diez reyes de la confederación atlante se reunían una vez al año para dirimir los problemas de su alianza. Y el filósofo ateniense, que había recibido estas informaciones vía Solón, a través de los conductos herméticos del Antiguo Egipto, nos dice literalmente que para celebrar este acontecimiento organizaban los atlantes una ceremonia durante la cual el matador, trapo en mano, degollaba a una res luego de capturarla con arreglo al ritual programado.



Sí hay constancia del nacimiento del toro como animal sagrado durante la era de tauro -que corresponde a los años 4513 a 2353 antes de Cristo-. En todas las culturas mediterráneas y en el mundo celta, la creencia mágica en las virtudes genéticas del toro y su transmisión al hombre, le hicieron figura sacra y objeto de culto de numerosos ritos religiosos y celebraciones festivas. Una pequeña muestra es el mazdeísmo que profesaba que el toro había sido el primer ser vivo creado. El Indra védico es el Toro divino, como Marduk o Anu en Babilonia incluso como Horus en Egipto. Heliópolis, por ejemplo, era un centro de adoración del Toro de Ra.






Hace seis mil años en Creta, radiante cuna de la civilización pre-helénica, se celebraba el culto al toro con ejercicios taurinos realizados por acróbatas femeninos. Es posible que hubiese una relación entre Creta y el sur de España y hay dos modos de interpretar las rústicas figuras taurinas de la Edad de Bronce en España: como valor autóctono o influencia cretense. Según Diodoro de Sicilia, el toro en Hispania tuvo carácter sagrado desde que Hércules, fundador de Sevilla, regaló tres toros a un reyezuelo nativo.





El culto del dios sol-Mitra pasó directamente del mundo indo-ario al latino, su vehículo de expansión fueron las legiones romanas y tenía al toro como centro de sus ritos. El clero mitraista reprochaba a los cristianos que tomaban de su religión muchas cosas, entre otras que plagiaron, en su purificación por la sangre del cordero, la purificación por la sangre del toro. En el momento en que el emperador Constantino se convierte a la religión de Cristo se intenta acabar con estos ritos. Pero este culto solar estaba profundamente arraigado y el cristianismo tuvo que conservar e integrar elementos de la religión del dios-sol Mitra, para conformar un sistema en mayor o menor medida sincrético. A pesar de adaptarlas, los teólogos -que conocían el origen pagano de las fiestas taurinas- llegaron a calificarlas de “espectáculo de demonios”, no dispensando sepultura cristiana al muerto por asta de toro, al igual que los suicidas. Ni las bulas de León X en 1517 ni la de Pío V en 1570 lograron arrancar al pueblo unos ritos que, sin saberlo, hacían alusión velada a divinidades paganas. 


Significación mágico-simbólica

La tauromaquia representa el sacrifico primigenio, que en algún momento no sólo dio sentido al mundo sino que configuró su orden cíclico y cuya vivencia en los pueblos antiguos significaba la preservación de la vida misma, del ordenamiento del mundo.

Jung decía que cuando un ser humano está delante de un símbolo arquetípico, aunque éste proceda de una tradición religiosa, espiritual o cultural distinta, experimenta una emoción a veces inexplicable. El toro es un arquetipo de los pueblos ibéricos o, todo lo más de los pueblos mediterráneos, o, si nos vamos muy lejos, de los pueblos atlantes.





La fiesta de los toros es una opera aparte en la cual confluyen numerosos motivos esotéricos y no esotéricos del inconsciente colectivo. Por ejemplo, la fiesta reproduce el esquema del laberinto. No en balde Teseo se adentra en el laberinto de Knossos para enfrentarse al Minotauro, un ser que simboliza las pesadillas del subconsciente y, en definitiva, el espíritu del mal. Pues bien, al igual que el recinto donde se atrinchera el Minotauro, también el coso es un laberinto, dividido como está entre la andanada, la grada, los tendidos, la barrera, la contrabarrera, el callejón, los burladeros, el centro. Por ello, en la medida en que el laberinto es un arquetipo de todos los pueblos de la tierra, cualquier persona, al margen de su origen ibérico, puede tener acceso a ese mundo mágico de la tauromaquia.

También tiene una explicación erótica relacionada con la fecundidad y la descendencia, cuando el diestro sale a la plaza es yin, mujer. Lleva cinturita estrecha, luce lentejuelas en su atavío, usa zapatos femeninos, y además se contonea, se pavonea, abre la capa. Por el contrario, el toro es yang, es la fuerza viril, el macho por antonomasia. Luego, a lo largo de la corrida, en esta especie de bodas entre el cielo y el infierno, se va consumando una transformación. Al entrar en contacto con la bestia, el torero va convirtiéndose en macho, al tiempo que el toro pierde su fuerza y se vuelve hembra. Cuando llega la hora de la verdad, el diestro ha de introducir un falo -la espada tiene forma fálica- en el hoyo de las agujas, un espacio con forma de triángulo isósceles, el símbolo del sexo femenino desde la noche de los tiempos. 


Al final, si el falo entra debidamente y alcanza el punto G, el toro cae despatarrado y se rinde. Como sucedía con el esquema laberíntico de la plaza, no hay duda de que esto también es un arquetipo universal.


En el tercio de la suerte de capa también aparece esta explicación relacionada con rituales mágicos, en tiempos antiguos la capea era parte del rito nupcial, se trataba de un contacto mágico de la capa del esposo (del torero) y el toro, cuya finalidad era recoger en los vestidos la potencia genésica de la res. La protagonista de este ritual mágico de contacto era la mujer, sobre todo en culturas de orientación matriarcal, y es que en el toro es un gigantesco condensador de energías procreativas. En la suerte del estoque también hay un fenómeno religioso, en su origen la muleta eran sábanas de la cama nupcial de color blanco, ésta se fue tiñendo de rojo como reflejo de la costumbre de exponer las sábanas de la reina o la princesa recién casadas para demostrar al pueblo que su matrimonio se había consumado, con lo cual habría descendencia y, por lo tanto, la dinastía tenía asegurada su continuidad.



Significación arquetípica-cósmica


Hace miles de años, por efecto de un tercer movimiento de la tierra, que provoca la precesión de los equinoccios, el sol abordó el equinoccio de primavera, en el signo del zodiaco que recibe el nombre de Tauro. Este signo de la constelación celeste fue considerado como el signo del sol primaveral, del sol fecundador, del Dios sol. El reconocimiento popular y los homenajes rendidos al Sol, se dirigieron naturalmente hacia el signo del zodiaco que era su símbolo, hacia el signo del Toro, el cual siendo partícipe, en alguna forma, de la acción del sol fecundador fue, en este aspecto, identificado con el astro. Se le rindieron honores y se le atribuyeron sus virtudes, poder y beneficios. 


Este signo abandonó el objeto significado, se convirtió en un dios y se adoraron las representaciones del Toro celeste. El entusiasmo religioso fue más lejos; no sólo se adoraban las representaciones del Toro zodiacal, sino que incluso un toro vivo gozaba de honores divinos. Fue así como el toro, la bestia mágica, signo dibujado, pintado o esculpido, en los zodiacos artificiales, fue identificado con el sol de primavera, se convirtió en TORO-SOL y , metamorfoseado en toro vivo, fue adorado como un dios, un dios solar.






La corrida de toros es una fiesta solar. El color dorado de la tierra del albero reproduce el color del sol en el crepúsculo. Y una de las funciones principales del matador consiste en derramar la sangre del animal más fuerte, el toro, y así devolver a la tierra (simbólicamente el mapamundi) la vida, la energía, la fuerza que está desapareciendo al caer el sol. 


En el culto mitraico los monumentos simbólicos al Dios-Sol Mitra muestran un toro que es sacrificado y cuya sangre purificaba a aquellos sobre los cuales se extendía, un rito denominado Taurobolio. Existía la creencia (como vestigio de un rito de regeneración agrícola) que de la sangre del toro brotaban las vides, de la médula, el trigo y de su semen, los animales. En este culto, el toro es visto como fuente de vida, al que es preciso matar, permitiendo así nacer todo: el acto de matar es igual al de crear. En la corrida el torero se viste de luces como vestigio arqueológico del culto mitraico (que empieza en Persia, donde Mitra es dios de luz e intercede entre el hombre y los dioses) como si quisiese ser un trasunto del mismo Mitra, ser un dios solar o, más bien, el torero se convertiría en un sacerdote pagano manejando las energías cósmicas.

En la simbología en torno a estas tauromaquias míticas también se asimila el toro con una divinidad lunar. La posesión de cuernos que representan las fases de la luna y el color negro de muchos de los astados condicionan esta analogía. Si ahora consideramos que la luna es el símbolo de la noche y que la oscuridad es el de la muerte, no resulta difícil comprender este “salto” de una imagen real a otra mitológica. La luna simboliza también la periocidad de las estaciones y, por tanto, de las cosechas. Muerte y Vida vuelven a relacionarse ya que para la mentalidad primitiva no regía el principio de contradicción, no le era absurdo creer firmemente que la sangre del toro poseía un inmenso poder fecundante. El toro negro representa a un dios de la oscuridad al que simbólicamente hay que matar para que el hombre (ser de luz) pueda vivir.

El toro representa en la conciencia de los hombres la energía primitiva y salvaje y, al mismo tiempo, la ultra potencia fecundadora. El hombre debe conducir y disciplinar la fuerza con la inteligencia, debe ennoblecer y sublimar el sexo con el amor. Le corresponde vencer en sí mismo la animalidad primigenia, los elementos taurinos que hay en él: la adoración de la fuerza erótica y muscular igualmente agresivas. Su antagonista más evidente en su voluntad de purificación es el toro. La corrida es la representación pública y solemne de esa victoria de la virtud humana sobre el instinto bestial. Así pues la corrida de toros, a pesar de sus acompañamientos espectaculares, es en realidad un misterio religioso, un rito sacro. Con sus subalternos o acólitos, el torero es una especie de sacerdote de los tiempos paganos, pero al que el cristianismo ya no puede condenar. El torero es el ministro cruento en una ceremonia de fondo espiritual, su estoque no es otra cosa que el descendiente supérsite del cuchillo sacrificial que utilizaban los antiguos sacerdotes paganos. Y así como también el cristianismo enseña a los hombres a liberarse de las sobrevivencias bestiales que hay en nosotros, nada tiene de extraño que pueblos católicos como los nuestros, en Europa y en la América española, concurran a este rito sacro, aun cuando no comprendan con claridad la íntima significación del mismo. Si no con su inteligencia, con sus entrañas, saben que desde hace miles de años adoran al Sol y al toro.

Es realmente sorprendente que, en los veinte minutos que dura la lidia según el Reglamento taurino, se hayan condensado rituales y conductas de tan distinto origen y significación. Y es que aplicando una de las leyes de la termodinámica al campo de los mitos, en el inconsciente colectivo nada se pierde ni se destruye, sino que sólo se transforma.

Hace miles de años, por efecto de un tercer movimiento de la tierra, que provoca la precesión de los equinoccios, el sol abordó el equinoccio de primavera, en el signo del zodiaco que recibe el nombre de Tauro. Este signo de la constelación celeste fue considerado como el signo del sol primaveral, del sol fecundador, del Dios sol. El reconocimiento popular y los homenajes rendidos al Sol, se dirigieron naturalmente hacia el signo del zodiaco que era su símbolo, hacia el signo del Toro, el cual siendo partícipe, en alguna forma, de la acción del sol fecundador fue, en este aspecto, identificado con el astro. Se le rindieron honores y se le atribuyeron sus virtudes, poder y beneficios. Este signo abandonó el objeto significado, se convirtió en un dios y se adoraron las representaciones del Toro celeste. El entusiasmo religioso fue más lejos; no sólo se adoraban las representaciones del Toro zodiacal, sino que incluso un toro vivo gozaba de honores divinos. Fue así como el toro, la bestia mágica, signo dibujado, pintado o esculpido, en los zodiacos artificiales, fue identificado con el sol de primavera, se convirtió en TORO-SOL y , metamorfoseado en toro vivo, fue adorado como un dios, un dios solar.

Como vemos, muy lejos se remonta la religión del toro, se pierde en los tiempos. El mazdeísmo profesaba que el toro había sido el primer ser vivo creado. El Indra védico es el Toro divino, como Marduk o Anu en Babilonia, como Horus en Egipto. Heliópolis era un centro de adoración del Toro de Ra. Los hebreos tomaron prestado de los egipcios del becerro de oro. Hace 6 mil años en Creta, radiante cuna de la civilización pre-helénica se celebraba el culto al toro con ejercicios taurinos. En Grecia, Júpiter tomaba la forma de toro para seducir a Europa. Pasifae se entregaba a un toro blanco, que la hacía madre del Minotauro. En Tesalia, las tauro-catapsias eran análogas a la tienta hispánica y a la ferrade de la Camarga. Los germanos adoraban a Thor o toro, cuyo ídolo se encontraba en Upsal en el templo del sol. Según Diodoro de Sicilia, el toro en Hispania tuvo carácter sagrado desde que Hércules, fundador de Sevilla, regaló tres toros a un reyezuelo nativo. Fue Julio César el introductor de los combates de toros en Roma donde perduraron hasta el final del Renacimiento. Los romanos tuvieron su toro expiador y reparador. Los monumentos simbólicos al Dios-Sol Mitra muestran un toro que es sacrificado y cuya sangre purificaba a aquellos sobre los cuales se extendía : el Taurobolio.



El Mitraismo fue aquella religión que en un cierto momento amenazó el triunfo del cristianismo. Como bien escribió Renán “si el cristianismo hubiese sido detenido en su marcha por alguna enfermedad mortal, el mundo habría sido mitriaco.” El culto del dios sol-Mitra pasó directamente del mundo indo-ario al latino, su vehículo de expansión fueron las legiones romanas que lo acogieron muy entusiastamente pues se trataba de un dios protector de los guerreros, rasgo que lo acompañó siempre e hizo de su religión un culto vinculado a la milicia. Esta religión, que embriagara a las legiones romanas, pasó a la plebe y a las clases superiores llegando a contar con el favor imperial. Cómodo se hizo iniciar en las ceremonias sangrientas de la liturgia y entonces los altos dignatarios del Imperio siguieron su ejemplo y se convirtieron en celosos guardianes del culto al dios-sol Mitra. Mitraismo y Cristianismo lucharon con dureza a causa justamente de sus analogías . El clero mitraista reprochaba a los cristianos que tomaban de su religión muchas cosas, entre otras que plagiaron, en su purificación por la sangre del cordero, la purificación por la sangre del toro. Sin embargo el cristianismo, tras muchos combates, termina prevaleciendo; el emperador Constantino se convierte a la religión de Cristo dándole un enorme impulso. En cuanto pueden, los cristianos, a su vez se convierten en perseguidores y dan muerte a los mitraistas. 

Pero este culto solar estaba profundamente arraigado; el cristianismo tuvo que conservar e integrar elementos de la religión del dios-sol Mitra, para conformar un sistema en mayor o menor medida sincrético, como son sincréticos todos los sistemas culturales. De ahí viene, tras muchas confrontaciones marchas y contramarchas, una especie de entendimiento entre la Iglesia Cristiana y la supervivencia tauromáquica del mitraismo. La fe en el toro muerto santamente pasaba del taurobolio y del mitraismo al culto cristiano. El Imperio muerto se alzaba de su tumba para desposarse con la Iglesia viviente que había querido matar.



Pío V excomulgó a los taurinos. La excomunión fue suprimida por Gregorio XIII. Pero Sixto V, dirigiéndose al obispo de Salamanca, la había restablecido . El claustro salmantino se niega a obedecer y es el gran Fray Luis de León quien redacta la protesta. Hasta que por fin Clemente VIII reconoce que las corridas son una escuela de valor, que pertenecen al patrimonio de España y levanta la excomunión. Entonces comenzó, para continuar hasta nuestros días, la comunión de Iglesia y Tauromaquia.


¿Qué es lo que representa el toro en la conciencia de los hombres? 


La energía primitiva y salvaje y al mismo tiempo la ultra potencia fecundadora. El hombre debe conducir y disciplinar la fuerza con la inteligencia, debe ennoblecer y sublimar el sexo con el amor. Le corresponde vencer en sí mismo la animalidad primigenia, los elementos taurinos que hay en él: la adoraciön de la fuerza erótica y muscular igualmente agresivas. Su antoganista más evidente en su voluntad de purificación es el toro. La corrida es la representación pública y solemne de esa victoria de la virtud humana sobre el instinto bestial. Así pues la corrida de toros, a pesar de sus acompañamientos espectaculares, es en realidad un misterio religioso, un rito sacro. Con sus subalternos o acólitos, el torero es una especie de sacerdote de los tiempos paganos, pero al que el cristianismo ya no puede condenar. El torero es el ministro cruento en una ceremonia de fondo espiritual, su estoque no es otra cosa que el descendiente supérstite del cuchillo sacrificial que utilizaban los antiguos sacerdotes paganos. Y así como también el cristianismo enseña a los hombres a liberarse de las sobrevivencias bestiales que hay en nosotros, nada tiene de extraño que pueblos católicos como los nuestros, en Europa y en la América española, concurran a este rito sacro, aun cuando no comprendan con claridad la íntima significación del mismo. Si no con su inteligencia, con sus entrañas, saben que desde hace miles de años adoran al Sol y al toro.



En el mundo moderno existen otras razones que ya bordean el límite de la salud mental y que a veces entran en la patología. Por dinero, por honor, porque ha sido lavado el cerebro por los que le dominan. Como ejemplo claro están los ejércitos, en los que los soldados son empujados a morir por defender a su país, pues les han inculcado que su vida no vale nada en comparación con la existencia de su patria.


Con los toreros sucede exactamente lo mismo. La simbología de la plaza, la presión de los asistentes, el ruedo, la adrenalina, la sangre derramada y el toro que acorrala e invita al desafío al matador, representa el escenario ideal para alguien que siente una atracción por la muerte y por jugar con ella. Por su parte, los toreros que se someten a este desafío al peligro inducido desarrollan lo que se llama “adicción a la adrenalina”, pero ¿cómo se produce y cómo trabaja la adrenalina en el organismo?

La adicción a la adrenalina

De acuerdo a la ciencia médica, todo se inicia en el cerebro, que al percibir pánico o furia, ya sea real o potencial, envía señales a las glándulas suprarrenales, las cuales vierten en el torrente sanguíneo dos hormonas, adrenalina y noradrenalina, responsables de aumentar la presión arterial y la frecuencia del ritmo cardíaco, liberar el azúcar almacenada en el hígado y relajar ciertos músculos. Con esta inyección de adrenalina natural el cuerpo agudiza sus sentidos y produce un estado de excitación, y por ende el deseo de romper los límites.

Esta misma adicción la sufren los deportistas extremos e incluso los homicidas múltiples, como fue el caso de Daniel Arizmendi, un peligroso secuestrador y asesino mexicano quien ha declarado que los últimos secuestros que realizó en su carrera criminal ya no los llevó a cabo por dinero, sino por la adicción a la adrenalina y la necesidad de sentirse en peligro de ser atrapado.

Los aficionados y su patología de observar la muerte

De acuerdo a un estudio realizado por Cecilio Paniagua titulado Psicología de la afición taurina, es interesante observar cómo el fenómeno de la tauromaquia puede afectar la psique de sus espectadores. La tauromaquia, de acuerdo a este estudio, cumple la función de desahogo y proyección de pulsiones instintivas reprimidas, especialmente de índole sádico, es decir, el aficionado da por hecho y como parte de espectáculo taurino el dolor, la sangre y la muerte, ya sea del toro, el torero o cualquiera de su cuadrilla e incluso los caballos, que en ocasiones son corneados por el toro.

Desde el punto de vista del Psicoanálisis se desarrolla una lucha interna entre el “Ello", que es parte de los instintos y el “Súper Yo”, que maneja la conciencia. Existe la disyuntiva interna de que incluso el torero sea corneado por el toro en algún momento de la faena, todo un placer culpable. De no ser así no sería comprensible el cuestionamiento y el reclamo que se le hace al torero en la plaza cuando no se “arrima” al toro, que no arriesga lo suficiente su vida en la faena o en su caso que no sabe matar adecuadamente.

Desde el punto de vista semántico también resulta interesante el analizar los nombres o vocativos que se utilizan en la fiesta brava. Términos como “matador”, “picador”, “banderillero”, etc, son factores que influyen en la manera de ver el espectáculo taurino y en los aspectos psicoanalíticos antes mencionados.

miércoles, 30 de julio de 2014


EL MOTHMAN



 




La leyenda del Mothman (Hombre polilla/Mariposa) es sin duda una de las más enigmáticas, misteriosas y realmente curiosas historias que existen sobre seres sobrenaturales, ya que, el patrón que sigue su aparición, parece estar más cerca del seguido por una leyenda urbana que el que habríamos de esperar para unos sucesos aparentemente reales.


El aspecto físico que se le atribuye a esta hipotética criatura, es la de un humanoide de más de 2 m de altura, con grandes alas que se repliegan, cubierto de pelo gris oscuro, con grandes garras en las patas, sin cabeza ni brazos y con dos grandes ojos rojos y luminosos a los que se atribuyen facultades hipnóticas que están situados en el tórax cerca de los hombros.


Todo ocurrió en West Virginia, y se sucedió durante un año. La oleada de avistamiento del “Mothman” comenzaba el 15 de Noviembre de 1966, concretamente en Point Pleasant. Además, durante todo ese año, se sucedieron una serie de extrañas llamadas en las que solo se escuchaba el “ruido que haría un ratón de tamaño gigantesco”. Un ruido posteriormente atribuido al Mothman.


En la noche del 14 al 15 de noviembre, dos matrimonios paseaban en automóvil cerca del sector conocido como “área TNT”, una zona de antiguos depósitos militares de explosivos usados durante la segunda guerra mundial. Ellos habrían observado al lado del camino a una criatura de unos 2 m de altura, con dos alas plegadas a la espalda y que les miraba con dos brillantes ojos de color rojizo.




El conductor se habría dirigido hacia la carretera principal y los ocupantes aterrorizados habrían sido seguidos hasta la misma entrada del pueblo. Los supuestos testigos habrían afirmado haber oído un agudo grito proveniente de la criatura; luego cuando habrían relatado lo sucedido a la policía, se habría ordenado una exhaustiva búsqueda en el “área TNT”, sin aparecer nada. El día 16, también en las inmediaciones del antiguo depósito militar, se dice que otro supuesto testigo habría asegurado haber visto al monstruo:
Mothman foto


“Lo vi entre las sombras, era como si se hubiese estado arrastrando en el piso y lentamente fue poniéndose de pie, de color gris y mucho más alto que un hombre, con dos terribles ojos rojos”.


También esta persona le habría atribuído poderes hipnóticos a la mirada de ese par de ojos rojos de la supuesta bestia.


La noticia no tardó en difundirse y rápidamente Point Pleasant se convirtió en el foco de atención de muchos “caza-monstruos”, que armados recorrieron una y otra vez los sitios señalados por los testigos sin encontrar absolutamente ningún indicio.


El 25 de noviembre, en un campo de cultivos, otro supuesto testigo lo habría visto, a las 7,15 de la mañana cuando se dirigía a su trabajo, una figura humana de color grisáceo, elevándose verticalmente desde el suelo y abalanzándose contra el auto. Se dice que la víctima aterrorizada aceleró, pero la bestia lo estuvo siguiendo, dando vueltas sobre el vehículo como si estuviera jugando, durante varios kilómetros.


Igualmente se dice que pilotos pertenecientes a la base militar cercana de Galípolis, el día 4 de diciembre también habrían observaron al monstruo maniobrando y planeando sobre el río, y que pudieron calcular que iba a unos 100 m de altura y a casi 100 km por hora. Posteriormente le habría seguido con sus aviones con la intención de fotografiarle, pero se dice que no pudieron ya que el ser habría desaparecido en uno de sus movimientos cerca de un espeso bosque.



Supuesta fotografía donde aparece el extraño ser

La periodista Mary Hyre comenzó a publicar artículos sobre este extraño personaje en el periódico “The messenger”, y comenzó a indagar para sus publicaciones. En ellas aseguraba haber sido acosada por las visitas de unos hombres vestidos de negro que le aconsejaban dejar de publicar artículos sobre el tema. Esta periodista, además, aseguraba que casi cada noche se desvelaba, víctima de un sueño que se repetía cada madrugada Veía como el puente de Silver Bridge, que se sitúa a la entrada de Point Pleasant, se derrumbaba, y ella caía y nadaba entre paquetes de regalos. Un sueño que, como veremos más adelante, no andaba muy lejos de la realidad


John Keel, periodista que había publicado su primera crónica en el New York Times con tan solo 16 años, y que había conseguido pasar una noche entera dentro de la pirámide de Gizeh, contaba con 36 años cuando se sucedieron los hechos, y se hizo cada vez más conocido desde que comenzó a seguir el caso del Mothman y a publicar reportajes en su revista “The fliying sauce review” (literalmente “La revista de los platillos volantes”).


Los avistamientos del Mothman cesaron la noche del 15 de Diciembre de 1967 cuando el puente de Silver Bridge se vino abajo, acabando con la vida de más de 46 personas. El Mothman nunca más volvió a ser visto en el lugar….


Existen numerosas teorías sobre el Mothman; unos dicen que era un ángel que venía a avisar de la catástrofe; otros, que era un demonio que vino a causarla. Algunos aseguraban que era una grulla canadiense (un pájaro muy popular en el lugar), que incluso podía haber mutado por la radiactividad que aún pudiera albergar la zona TNT, aunque todos los testigos aseguraron que lo que vieron no era una grulla.

También se habló de una maldición echada 500 años atrás por el líder de las tribus nativas, un jefe shawnee llamado Hokolesqua, antes de morir víctima de una emboscada…Una leyenda famosa y bastante extendida en Estados Unidos (EE. UU.) es la del hombre polilla, Mothman. Este ser aterrorizó a los habitantes de Point Pleasant, Virginia, en 1966. Son diversos los testimonios de los que vieron o incluso se cruzaron con este ser. Por ejemplo, se recoge el testimonio de una joven conductora que acompañaba a su padre a una ciudad cercana.


"A lo lejos percibí una silueta en medio del camino. La silueta parecía la de una especie de hombre pájaro. Conforme el coche se acercaba, la silueta agitó los hombros, desplegó alas y salió volando, desapareciendo en el espacio en pocos segundos. Sus alas eran tan grandes, que cuando las desplegó, no podía ver la carretera."

Como ya hemos dicho, son diversos los testigos que afirmaron haber visto a este ser misterioso. Releyendo todos los testimonios llegamos a la conclusión de que el ser medía cerca de dos metros, era de color gris oscuro y, aunque tenía forma humana, no tenía brazos ni cuello. Sus inquietantes ojos eran rojos, y parecían estar al nivel de los hombros. Las alas alcanzaban una envergadura de 3 metros.

Quizás de los testimonios y casos más destacables encontramos el de la periodista Mary Hyre. Ésta publicó artículos en el periódico “The messenger” sobre Mothman. Incluso llegó a asegurar haber sido visitada por unos hombres vestidos de negro que le aconsejaban dejar de publicar artículos e investigar sobre el tema (¿los hombres de negro?). Pero lo más sorprendente, por lo que después sucedió, fueron los sueños que esta periodista afirmaba tener casi cada noche. En ellos veía un puente que se derrumbaba y ella caía y nadaba en el río.

El primer avistamiento de la criatura Hombre Polilla se llevaría a cabo 12 de noviembre 1966. Un grupo de cinco hombres que estaban preparando una tumba en un cementerio cerca de Clendenin vio "una figura humana con alas de color marrón y" levantado en el aire de los árboles cercanos. Este avistamiento no se informó de inmediato, unos pocos días más tarde, después de otros informes.

La mayoría de las apariciones se efectuaron en noviembre y en diciembre de 1966. Misteriosamente, ese 15 de diciembre un puente cedió bajo el peso de los coches en Point Pleasant. Extrañamente, tras ese trágico suceso las apariciones cesaron. La leyenda insinúa que el ser quería avisar de ese trágico incidente. no de los misterios recientes más enigmáticos y difundidos es el de las apariciones del Mothman, o el hombre polilla, un extraño ser cuya aparición mucha gente cree que suele ser premonitoria de alguna catástrofe o de avistamientos ovni. Conozcamos un poco más al Mothman.


Las primeras noticias de avistamiento de esta extraña criatura, datan de 1960 y tienen su origen en Cornstalk, Virginia, estados Unidos, donde un padre y su hija viajaban tranquilamente en coche, cuando se toparon con una extraña figura alada, pero de forma humana, de más de 2 metros, de grandes e hipnóticos ojos rojos y cubierta de pelo gris oscuro. Esa visión solo duró unos segundos, pero marcaría sus vidas.


Sus siguientes apariciones fueron en noviembre de 1966, y cuando los testigos repitieron la descripción calcada de la criatura avistada 5 años atrás, la leyenda comenzó a extenderse por la zona como la pólvora.

El 1 de noviembre un vecino de la ciudad de Charleston que se identificó como Richard West comunicó a la policía que un ser alado con aspecto humanoide, de unos dos metros de altura y unos tres de envergadura en sus alas, permanecía en lo alto de una vivienda cercana, para ascender verticalmente “como un helicóptero”. Destacaban sus brillantes ojos rojos.


El 12 de noviembre de 1966 cerca de Clendenin, en Virginia. Cinco hombres se encontraban en el cementerio local, preparando la fosa para un entierro, cuando algo que parecía un ser humano, despegó de algunos árboles cercanos y voló sobre sus cabezas. Los hombres estaban confundidos pues no parecía ser un pájaro, sino más bien un hombre con alas.

La noche del 14 de noviembre, dos parejas formadas por Roger y Linda Scarberry, y por Steve y Mary Mallette, que paseaban en coche en Point Pleasant (Virginia Occidental), junto a unos depósitos militares, conocidos como TNT, observaron una criatura de unos 2 m de altura, con dos alas plegadas a la espalda y que les miraba con dos brillantes ojos de color rojizo.


Aceleraron, pero a pesar de alcanzar los 160 km/h la criatura les seguía muy de cerca y sin aparente esfuerzo, a unos metros del coche y sin agitar sus enormes alas de más de 3 metros de envergadura. Sólo un fino chirrido, similar al emitido “por un ratón grande”, acompañaba a aquel extraño ser alado hasta que desapareció.


El sheriff, al escuchar excitados testigos, se desplazó de inmediato a la zona, que albergaba una fábrica de explosivos así como numerosos depósitos de almacenamiento muchos de ellos subterráneos, pero no encontró nada, tan solo una leve interferencia en su radio.“Fueron aquellos dos grandes ojos rojos, como faros de automóvil, lo que nos sobrecogió”, declararían poco después los testigos.


A las 10 y media de la noche de esa misma noche, Newell Partridge, un contratista local que vivía en Salem a unos 90 kilómetros de Point Pleasant, estaba viendo la televisión cuando la pantalla se oscureció de repente. Su perro llamado “Bandido”, comenzó a aullar en el porche delantero por lo que Newell salió a ver lo que estaba pasando.


Cuando salió al porche, Newell vio a Bandido ladrando hacia el granero que estaba a pocos metros de la casa. Newell apuntó con la linterna hacia esa dirección y vio dos círculos de color rojo que comparó con los reflectores de una bicicleta. El perro salió entonces disparado hacía aquellos ojos rojos, mientras Newell regresaba a casa en busca de su escopeta. Presa de un temor absoluto, decidió no volver a salir y durmió aquella noche con el arma sobre la cama.


El día 16, también en las inmediaciones del antiguo depósito militar, otro supuesto testigo aseguró haber visto al monstruo: “Lo vi entre las sombras, era como si se hubiese estado arrastrando en el piso y lentamente fue poniéndose de pie, de color gris y mucho más alto que un hombre, con dos terribles ojos rojos”.En abril de 1986 corría un rumor entre los trabajadores de una central eléctrica del sur de Ucrania. Casi una docena de diferentes hombres y mujeres declararon haber visto extraños fenómenos similares que les causaron estupor. Algunos tuvieron pesadillas y otros recibieron amenazas por teléfono. Al menos 4 han visto realmente a la criatura de la que todo el mundo continúa hablando, un enorme hombre de tez oscura, sin cabeza pero con unas enormes alas y unos luminosos ojos rojos. Dicha mañana, sin embargo, los rumores tendrían que esperar. Se programó un examen rutinario del reactor 4 con objeto de estar preparado en caso de una pérdida de potencia. Parecía que los oficiales estaban preocupados por la posibilidad de que ocurriera un desastre en la planta, habiendo recibido numerosas y misteriosas advertencias, especialmente durante los últimos días. Querían estar preparados para cualquier cosa. Se sabía que el reactor 4 era inestable a bajos niveles de potencia y la mañana del 26 de abril de 1986 la central nuclear de Chernobyl explotó, al fallar el suministro de potencia del generador. Aquella mañana murieron 30 personas y 10 más como resultado de la exposición a las radiaciones. El grafito del reactor continuó ardiendo durante 9 días causando la mayoría de los daños radioactivos en la zona. Y, mientras los helicópteros sobrevolaban en círculos arrojando 500 toneladas de arena, barro, plomo y otros productos químicos sobre las llamas, los trabajadores que habían sobrevivido a la catástrofe observaron atónitos un enorme pájaro de 7 metros volando en círculo entre el humo del incendio.


China

En 1926 en las estribaciones del sudeste de China tuvo lugar uno de los peores desastres de ingeniería ocurridas en la historia. Allí se encuentra una de las presas más grandes del mundo, aunque sólo la segunda más grande de China, la presa Xiaon Te Dam. La presa se derrumbó el 19 de enero de 1926, arrojando más de 50.000 millones de litros de agua sobre las tranquilas tierras de labranza que se encontraban situadas debajo. Murieron más de 15.000 personas al quedar ciudades enteras demolidas ante aquel flujo torrencial. En otros casos, las casas fueron arrancadas y arrastradas por la corriente durante varios kilómetros manteniéndose completamente intactas. De los que sobrevivieron, casi todos cuentan una historia acerca de haber visto u oído al negro "hombre-dragón" que se apareció a las víctimas del desastre y por los alrededores de la estructura de la presa. Es escaso el número de testigos presenciales de este particular desastre, dado que la mayoría de registros periodísticos fueron destruidos cuando el régimen comunista subió al poder en China.


Bermudas

El 3 de junio de 1983 Alison McCarrey planeaba una soñada escapada con su marido, Eric, a las costas de las Islas Bermudas. El día antes de salir de viaje, se tumbó para echar un sueñecito y una extraña llamada telefónica la despertó. La describió como si se tratara de código morse, sólo pudo oír sonidos estridentes con un montón de interferencias. Pensó en grabar la llamada para que la oyera su marido que conocía el código morse, pero la llamada fue demasiado breve. Volvió a echarse pero, al despertarse más tarde aquella tarde, se dio cuenta de que había estado durmiendo durante más de 6 horas. Lo único en lo que podía pensar era en un agitado sueño que había tenido en el que una figura gris con alas negras la observaba mientras ella se ahogaba en un enorme océano. Su marido llegó poco después a casa pero ella no le contó nada.


Más tarde esa misma noche, no podía conciliar el sueño y oyó a su perro, un terrier escocés, que gruñía y arañaba la puerta principal de la planta inferior. Bajó a inspeccionar y cuando miró hacia el exterior, declaró más tarde: "Quería reírme porque no me lo podía creer. Pero no pude hacerlo. Fue como si una mano me rodeara la garganta, tenía tanto miedo". En su césped, delante de ella, estaba el enorme hombre alado de su sueño. El hombre fue volando en dirección a la ventana donde ella permanecía de pie. "Pero no movió ninguna parte del cuerpo, de repente estaba volando hacia mí". Su "aterrorizador" grito despertó a su marido quién la encontró de pie temblando en el vestíbulo principal. Le explicó toda la historia entre sollozos y gemidos. Al día siguiente, parecía estar aún tan impresionada, que su marido decidió posponer el viaje.

Descubrieron más tarde, al llamarles sus amigos preguntando si seguían vivos, que el avión en el que supuestamente tenían que viajar había desaparecido durante una tormenta en el triángulo de las Bermudas y nunca se supo nada más de él.


Chicago

En 1951 ocurrieron extraños sucesos en los EE.UU. Se dieron numerosos casos de amenazas rojas, amenazas de bomba y caza de brujas. La gente estaba muy agitada con el comienzo de la guerra fría. Y Chicago había experimentado el único terremoto de su historia. Bastantes días antes del terremoto, las personas que estaban navegando por el lago de Michigan declararon haber visto a una gran criatura negra o "una paloma demoníaca" sobrevolando los edificios de Chicago . Otros que trabajaban en edificios de gran altura dijeron haber visto extrañas luces en movimiento sobre el mismo lago. El 5 de mayo, día del terremoto, muchas personas declararon repentinos e inexplicables golpes en las puertas de sus hogares o, lo que es aún más extraño, en puertas de armarios y gabinetes. ¿Pudo ser entonces que Mothman tratara de mantenerlos a salvo en el interior de sus casas? Parece ser que una joven pareja abrió la puerta de su casa y tras encontrarse de frente con una enorme figura gris, fueron conducidos sin poder ver nada a un parque cercano siguiendo los hipnóticos ojos rojos de aquella extraña criatura. Cuando salieron del trance, la criatura había desaparecido y la tierra comenzó a temblar. Todo el edificio de apartamentos, en cuya planta baja vivía la pareja, se derrumbó. En el edificio murieron 12 personas, siendo las únicas víctimas mortales de la ciudad entera durante el terremoto.


La guerra de Crimea

Una de las historias más extrañas que se han vinculado al Mothman y también una de las más antiguas. Durante la guerra de Crimea, tuvo lugar una batalla particularmente sangrienta que duró 6 días cuando las tropas de ambos bandos se dieron cuenta de que el día siguiente era 15 de marzo,siendo ambos bandos tremendamente supersticiosos, gente sencilla, los dirigentes acordaron un día de tregua. Sin embargo, un pequeño grupo formado por 5 soldados rusos planeaban una emboscada que se llevaría a cabo la noche siguiente. Parece ser que avanzaron hacia las líneas enemigas utilizando las luces de las linternas de su propio campamento. En el centro del campo de batalla el aire se oscureció de pronto y los 5 hombres levantaron la vista y vieron un enorme pájaro que volaba en círculos sobre ellos. Entonces, un superviviente declaró que se trataba de un cuervo, de ahí que la historia se cuente asociada a la mitología del cuervo, pero otros testigos dieron detalles que hacían pensar en el Mothman. Se quedaron hipnotizados y, cuando volvieron a bajar la vista, continuaron avanzando hacia las líneas enemigas en la dirección por la que habían llegado. Cuando llegaron a lo que creían que eran las tropas enemigas, comenzaron a recibir una lluvia de disparos de los guardianes permanentes. 3 de ellos murieron al instante y el cuarto cayó en brazos de su hermano y murió desangrado lentamente. Uno de los hombres sobrevivió, protegido por el cuerpo de su hermano.

Pero lo extraño de la historia son las declaraciones de los guardianes rusos que estaban allí observando. Todos ellos juraron que los 5 hombres eran del ejército turco, que iban vestidos con turbantes y togas y que gritaban a todo pulmón, seguidos por una multitud de miles de chiflados enormes. A media noche, los enfurecidos turcos contraatacaron y lo que empezó siendo una efímera imagen terminó en una de las batallas más sangrientas de cualquier país.


Alemania

Otro caso parece ser atribuido a favor de Mothman, caso en el que salvó a 21 personas. El 10 de septiembre de 1978, unos trabajadores que debían realizar una misión en una mina de carbón de Friburgo en Alemania, al llegar allí, se encontraron la entrada del pozo de la mina bloqueada por una misteriosa y terrorífica figura con las alas extendidas. Muchos de los hombres intentaron alcanzar a la criatura y entrar a la mina, pensando que se trataba sólo de una aparición. Se vieron obligados a retroceder cuando la criatura comenzó a soltar inaguantables y agudos alaridos "como si gritaran 50 personas" o "como si se oyera el frenazo de un tren". Después de aproximadamente una hora de espera, los hombres se preocupaban de limpiar la parte exterior de la mina con la esperanza de que la criatura se fuera. Al rededor de las 8 de la mañana el suelo tembló con la fuerza propia de una enorme explosión subterránea. El Mothman se había ido y en su lugar encontraron una enorme columna de fuego que provenía de la entrada de la mina, un incendio que seguramente los habría matado a todos.6 meses más tarde sólo un tercio de los hombres continuaron trabajando en la mina. Otros cambiaron de oficio, muchos se quedaron sin empleo y, aparentemente, con gran dificultad para encontrarlo. Dos de ellos se dedicaron a descubrir lo que ocurrió y hacérselo saber al mundo entero. Los dos murieron inusitadamente jóvenes y en las más absoluta de las miserias.


Chihuahua

En marzo de 2009, en la ciudad de Chihuahua, en el estado del mismo nombre en México, fue visto por un joven y varias personas de la localidad. Narró que fue perseguido durante varios minutos mientras conducía su camioneta Liberty a gran velocidad. Describiendo estos hechos a su familia y las autoridades locales, lograron crear un retrato robot. Su aparición causó revuelo cuando casi un mes después en México estalló una epidemia de gripe A que causó la muerte de varias personas.


Santiago de Chile

Desde septiembre de 2013, "Mothman" ha sido avistado por varias personas en forma separada en la ciudad de Santiago de Chile.El primero en dar su increíble testimonio fue Ignacio, un joven que se contactó con el matinal “Mañaneros” de La Red. Él, junto a sus amigos, observó el pasado 29 de septiembre, a eso de las 20:30 horas, a una enigmática criatura de dos metros y de largas alas, sobrevolando el Parque Bustamante, en la céntrica comuna de Providencia.

Poco a poco se fueron descubriendo más casos de personas que aseguran haber visto al Hombre Polilla, en otras comunas como Quinta Normal y Lo Barnechea.

“Me llamó mi hermana que me dijo que se veía algo en el cielo. Fuimos a verlo y nos extrañó, porque parecía como un papel flotante grande en el aire… negro. Nos quedamos mirando harto rato, pero no era un papel, sino una especie de humano volador”,Ambos, con mi hermana, lo dejarmos de ver tras cinco minutos de estar posado sobre su casa.


Incluso en México, se le ha relacionado con las potentes y devastadoras lluvias que azotaron en varios estados del páis hace ya tiempo, lugareños aseguraron haber visto un extraños ser alado de enorme tamaño y ojos rojos rondando los ríos que arrasaron e inundaron todo.




El Mothman continúa siendo una enigmática figura, en ocasiones decidida a salvar vidas y en otras impasible ante la muerte de miles de personas. Entendamos o no sus motivos, el Mothman continúa siendo un fascinante y persuasivo misterio.
















Hipnosis entre la realidad y el mito




-Este concepto siempre ha estado rodeado de leyendas esotéricas
-Existen sociedades científicas e investigaciones que estudian el poder de esta práctica
-Su eficacia se ha demostrado en trastornos como la ansiedad, la depresión o el tabaquismo


Aunque ya existen precedentes históricos del uso de técnicas similares a la hipnosis empleada por los egipcios en los llamados Templos del Sueño, no sería hasta mediados del siglo XVIII cuando se inicia el primer estudio sistemático de lo que suponía un estado psico-fisiológico especial que más tarde se conocería con el término de hipnosis. 
Franz Anton Mesmer, (1.734-1.815) doctorado en Medicina y Filosofía a sus 35 años en Viena, escribió su tesis doctoral titulada "De planetarium Inlfuxu", influenciada por las teorías de Paracelso sobre la interelación entre los cuerpos celestes y el ser humano. Mesmer formuló la famosa Teoría del Magnetismo Animal que nos venía a decir que todo ser vivo irradia un tipo de energía similar o parecido al magnetismo físico de otros cuerpos y que puede transmitirse de unos seres a otros, llegando a tener una aplicación terapéutica. 

El médico austríaco se instaló en París y con el paso del tiempo, fue tan grande su influencia y tan extendida su fama, que se convirtió en el médico tanto de los pobres y desheredados como de los ricos y poderosos, incluso del mismísimo rey de Francia. El asunto llegaría hasta la Academia de Medicina de Francia, que determinó que no existía ningún tipo de influencia o energía magnética en las curaciones mesméricas. ¿Qué era lo que realmente producía la curación?

Serían los discípulos de Mesmer y posteriores investigadores quienes determinarían que las "milagrosas" curaciones en los trances hipnóticos, llamados sueños magnéticos o mesmerismo hasta aquel entonces, se producían por una condición llamada sugestión. Un cirujano escocés llamado James Braid (1.795-1.860) fue el primero en acuñar el término hipnosis enunciando una de las formas que lo explicaban: "la fijación sostenida de la mirada, paraliza los centros nerviosos de los ojos y sus dependencias que alterando el equilibrio del sistema nervioso, produce el fenómeno"




Científicamente el cerebro humano esta conformado por alrededor de cien mil millones de neuronas y de esas solo utilizamos aproximada mente el 10 % para mantener en actividad nuestro cuerpo, esto es una energía positiva y negativa que controlamos con el pensamiento.


La hipnosis no es una curación, es una enseñanza al subconsciente para que aprenda a curarse asimismo. El cerebro con sus neuronas controla todo el organismo también el nerviosismo y enfermedades físicas, la hipnosis regulariza las funciones para su curación.


Antes de que se inventara la anestesia, las intervenciones quirúrgicas eran cruelmente dolorosas. En 1843, John Elliot­­son publicó un trabajo donde describía numerosos casos que fueron intervenidos quirúrgicamente sin dolor gracias a la hipnosis. Desgraciadamente, esta utilización se tachó de fraudulenta. El descubrimiento de la anestesia en aquellos años relegó la práctica definitivamente al olvido. Recientemente, en revistas tan prestigiosas como The Lancet se han publicado artículos donde se muestra la efectividad de la hipnosis como agente analgésico. Si todo el esfuerzo que estamos dedicando a diseñar nuevos químicos lo dirigiéramos a profundizar en los poderes de nuestra propia mente, las películas de ciencia ficción se quedarían cortas comparadas con la realidad.

También se puede conseguir, en algunos casos, que los sujetos hipnotizados experimenten “regresiones” a la infancia o a la juventud. La pregunta clave es: ¿realmente la memoria se incrementa o son solo imaginaciones? Es cierto que la hipnosis puede provocar la evocación de recuerdos olvidados, pero a veces la imaginación también pone su sal. Para comprobarlo se comparan las descripciones que relatan los sujetos de esos episodios infantiles con las de sus padres, y en muchos casos existen discordancias. “Recuerdo mi quinto cumpleaños en el piso de la calle de Pérez Galdós perfectamente. Los muebles, la gente que había…”. Y después, el familiar corrige esta nítida visión, argumentando que en esa época ya se habían mudado a otra casa. A los psicólogos nos les importa demasiado que esos recuerdos no sean fieles a la realidad, porque lo que afecta al sujeto no es lo que le pasó realmente, sino su recuerdo, esa invención o experiencia subjetiva.


¿ES PELIGROSA LA HIPNOSIS?

La hipnosis no es peligrosa, siempre y cuando sea realizada por una persona cualificada y por supuesto tenga la ética suficiente para no someter a su cliente a ninguna práctica que en estado vigilia no permitiría. Por lo demás, nadie puede quedarse eternamente dormido si el hipnotizador nos abandonase, ya que en ese caso, pasaríamos del sueño hipnótico a un sueño natural y despertaríamos normalmente. Las únicas contraindicaciones absolutas de la hipnosis son en los casos de padecerse epilepsia o esquizofrenia. La epilepsia porque podría suceder que en pleno trance hipnótico sobreviniera una crisis epiléptica a quien padece esta enfermedad, y la esquizofrenia porque, a parte de que sea muy difícil hipnotizar a un esquizofrénico, podríamos empeorarle su enfermedad con la hipnosis.

¿PARA QUÉ SIRVE LA HIPNOSIS?

A parte de para realizar los espectáculos a veces ridículos y bochornosos que vemos en TV, la hipnosis tiene una aplicación realmente más brillante y práctica que es la de su vertiente clínica, es decir, para curar o mejorar enfermedades o las condiciones físicas o mentales de las personas. Así por ejemplo, es muy conocida la aplicación de la hipnosis o la sofrologia (técnica muy parecida pero donde no hay pérdida de conciencia) para la extracción de piezas dentales sin dolor. También para tratar todo tipo de trastornos mentales y psicológicos: fobias, miedos, traumas, depresión, angustia, nerviosismo, estrés, eneuresis nocturna, timidez, etc. Por ejemplo, se ha visto su gran utilidad en dermatología para curar prácticamente al instante verrugas, eczemas, y todo tipo de erupciones cutáneas. En definitiva, con hipnosis son tratables cualesquiera de las enfermedades llamadas psicógenas o psicosomáticas, es decir, las que tienen un origen en un conflicto emocional o psíquico. En el campo de las adicciones, es de un éxito notorio para dejar el tabaco, así como para tratar ludopatías, alcoholismo, etc. En este caso, el simple hipnotizador, pasa a ser hipnólogo o persona que usa la hipnosis con un fin terapéutico.


LA HIPNOSIS EN LA ACTUALIDAD

Desde Mesmer han sido muchos los que han investigado esta inquietante realidad que a veces se sale fuera de los esquemas de la ciencia académica. Muchos han establecido sus propios modelos y variantes de esta técnica. Así tenemos recientemente al norteamericano Dr. Milton Erickson, que trabajaba con sus pacientes usando metáforas o formas determinadas de hablarles, para inducirles ciertas reacciones psico-emocionales que les curasen de sus trastornos mentales, sin necesidad de una hipnosis clásica o que supusiera la pérdida de conciencia del paciente. O por ejemplo el doctor valenciano Antonio Escudero, que llama a su técnica Noesiología o anestésia psicológica, en la que opera a sus pacientes completamente despiertos y sin anestesia química, llegando incluso a conversar con ellos durante la intervención quirúrgica.




HIPNOSIS REGRESIVA

Uno de los episodios más interesantes de esta técnica, es la llamada hipnosis regresiva de la personalidad. Consiste en "llevar" hacia atrás en el tiempo a una persona, para que reviva o recuerde hechos de su pasado. Incluso podemos llegar hasta un estadío pre-natal o intra-uterino, es decir, que recordaremos las sensaciones que teníamos antes de nacer. Pero incluso si al hipnotizado se le sugiere que vaya aún más allá, recordará en muchos casos supuestas identidades anteriores. Incluso en algunos de estos casos hablará en una lengua que no ha estudiado o conocido en su vida actual (el fenómeno de la xenoglosia -que mencionábamos antes-), siendo normalmente esas lengua arcaicas y con formas antiguas. ¿Reencarnación?, ¿conexión con otros tiempos y otras conciencias? quien sabe... sería tema suficientemente extenso par otro artículo. Quien suscribe ha investigado y comprobado que, efectivamente, la hipnosis rompe los esquemas de lo que hoy la psicología científica (en general, la rama cognitivo-conductual) conoce como "mente" porque precisamente ese concepto sea tan amplio, que desde la ciencia nos quedamos cortos al definirlo. 




EFECTIVIDAD

Son muchas las patologías o trastornos en los que la hipnosis ha mostrado su eficacia: ansiedad, depresión, fobias, tabaquismo, asma, trastornos dermatológicos, síndrome del colon irritable, náuseas y vómitos en la quimioterapia, sometimiento a procedimientos médicos estresantes, dismenorrea, dolor crónico, quemaduras, estrés postraumático… A veces se aplica como un elemento más del tratamiento.


Quizá la aplicación más popular es la del tabaquismo. Se anuncian tratamientos que en una sola sesión grupal en la sala de algún hotel garantizan eliminar este hábito de una vez. ¿Funcionan? De entrada, parece que mucho, porque todos conocemos más o menos directamente a alguien que ha dejado de fumar en alguna de estas sesiones. Pero lo que no sabemos es el porcentaje de gente que no lo ha conseguido, y probablemente nuestra impresión puede estar distorsionada, porque el que lo logra se encarga de publicitarlo a bombo y platillo. Y el que no, calla, arrepentido de haberse gastado dinero para nada.

Para que a uno lo hipnoticen, lo primero que tiene que hacer es querer. No pasa como en las películas. Si una persona se niega, no hay forma de hipnotizarla. Además, hay que tener capacidad de atención, es decir, debe poder centrarse exclusivamente en las palabras del hipnotizador, si no, no será posible la hipnosis. Y, en tercer lugar, debe dejarse llevar. Si durante la sesión de hipnosis empezamos a pensar: “no noto nada”, “esto es una tontería…”, será difícil hipnotizarnos. Y finalmente el espíritu crítico lo hemos de guardar en el bolsillo, porque de otra manera ocurre como con una película: no nos dejaremos atrapar por el argumento.

Uno… los párpados le pesan… nota cómo poco a poco se le van cerrando los ojos…

Dos… mientras la pesadez en los párpados es cada vez más intensa, una profunda sensación de relajación invade su cuerpo.

Tres… cierra los ojos y se sumerge en un estado de paz y felicidad…




Fuentes:el pais,hispamap